BAILÉ
- 19 nov 2023
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No sabia lo que iba a pasar. Me convencieron de salir de mi casa; me bañe, me acordé lo largo que tengo el pelo, me saqué la pintura de los lentes y salí.
Hoy el tren era diferente. La gente me miraba y por lo bajo sonreía diciéndome: ¡andá que va a ser lo mejor! Esto es lo que querés, entonces, anda a buscarlo -
Habia dejado la mochila media vacía; dejé el orgullo, la ironía y la bronca en la estación y guardé ese espacio para cargarla con cosas nuevas. No me iba a permitir traer lo mismo.
- Próxima estación: Caseros. Los pasajeros que bajen, prepárense para descender..- se escuchó por el alto parlante. Yo ya estaba lista desde que salí de mi casa.
Todo era diferente, parecía todo nuevo otra vez; el supermercado chino, el pago fácil de la vuelta, los perros de la cuadra, eran hermosos de nuevo. No habían dejado de serlo nunca, pero últimamente ya no los veía. Asi que puse la llave y entré casi corriendo sabiendo que alguien saltaba de alegría por volver a verme. Y ahí estaba ella, tan Morena, tan contenta, tan mía. Nos extrañamos mucho. Ella me lo dijo. Me contó todo lo que hizo mientras me fui y me entendió.
El momento se acercaba y me moría de ansias. Estaba por llegar lo que fui a buscar. No aguanté mas y baile toda la casa. Lenny cantaba como nunca y yo bailaba. Cada rincón, cada espacio con recuerdos lindos, ahora estaban bailados. Me encargué de que los saltos sean grandes, y que las manos acompañen cada movimiento. Quería que cada lugar este cubierto de pasos de alegría, de ansias, de espera, de amor. Asique, le bailé toda la casa. Y sonreí y Morena conmigo.
No sabíamos qué iba a pasar, pero estábamos listas y queríamos estar ahí. Juntas.
Las plantitas sobre la cocina también sonreían y el sol, me daba la bienvenida otra vez. Supo que lo había extrañado metiéndose por toda la casa a través de las botellas de la pared e iluminando rincones para hacerlos especiales. Entonces, se puso para mi.
2016




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