DÍA 5 · SUEÑO
- 18 nov 2023
- 2 min de lectura
Consigna: Sueño. Escribí el último que recuerdes
La consigna era más larga, pero el objetivo es este; Escribir el último sueño. Y la escritora que propone este desafío comenta que hace un tiempo sugirió tener un “cuaderno
de sueños”. No sé si lo saque de ella o de donde pero hace un tiempo y durante un tiempo
lo tuve al lado de la mesita de luz, dispuesto a recibir palabras, relatos cortos o largos, de los primeros minutos al despertarme. Casi sin abrir los ojos y sin sentarme en la cama, agarraba la lapicera y empezaba a escupir palabras. A veces eran solo eso, palabras sueltas y otras eran escenas completas vividas minutos antes en mi cabeza. Hace mucho que no me pasa. Antes me pasaba muy seguido y coincido con la autora en que era y sigue siendo cuando estoy en un momento creativo, conectada conmigo misma, abierta, atenta, dispuesta, más liviana.
Estos últimos días que volví a escribir tengo la sensación de despertarme con sueños claros en la cabeza, pero ya no tengo el cuaderno tan a mano. Lo fui dejando, pero recuerdo que fue casi intencional haberlo dejado guardado, en alguna mudanza, en el cajón de los cuadernos. Casi intencional porque en los sueños siempre encontré señales que con el tiempo se iban manifestando en “la vida real” e inconscientemente ya no me quería spoilear la vida.
Mientras suena la banda sonora de la película Amelie me detengo a pensar en mis últimos sueños y definitivamente creo que es momento de levantarme de la cama e ir a buscar ese cuaderno que aunque intencionalmente fue abandonando también intencionalmente lo “abandone a mano”.
Los lei todos. No eran tantos. Mientras leía no recordaba casi haberlos soñado. Excepto este:
10.53hs / 23 de Julio 2022
Voy sola a las cataratas y en la parte donde caen, en la garganta del diablo, estaba
el agua alta. Hay tres personas que se tiran desde un balconcito.
Silencio estruendoso. Las cataratas dejan de caer y en un momento vuelven a empezar.
Hay mucha gente metida y unas escaleras, como de cemento, para bajar por un
costado. Veo un tubo enorme como si fuese un desagüe.
Yo también me meto. Un poco nomas. Quiero salir pero hay una señora sentada en
la escalera y no hay más lugar para pasar. La salteo y sigo subiendo.
Estoy apurada. Tengo que ir a cantar. Son las doce y tengo que estar a las dos.
Quiero salir del predio pero hay mucha gente.
Jose C. Paz. Papá me habla de algo que me importa sentado en la escalera. Me voy
por la puerta que da a la calle de tierra que conduce al almacén de la esquina; el almacén
de Julio. Entro a comprar y voy a la góndola con productos de limpieza todos azules.
Me desperté. Tengo la sensación fresca de haber bajado por una escalera a la
garganta del diablo.
Se que mañana cuando me ponga a pensar nuevamente en esta consiga voy a recordar miles de sueños que seguro eran más relatables que este. Pero ahora siento que irme a dormir puede darme nuevo material. Por las dudas e intencionalmente dejo el cuaderno al lado de la cama.
Fecha: 18/11/23
Hora de comienzo: 0:43hs
Tiempo de escritura: 23.20min
Palabras: 528




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