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DIA 8 · FOTO CON HISTORIA

  • 21 nov 2023
  • 3 min de lectura

Consigna: buscá una foto en un cajón y escribí lo que está pasando fuera del cuadroLas imágenes tienen el poder de congelar un instante pero siempre dejan una incógnita: ¿qué estaba pasando fuera del cuadro? ¿Quién sacó la foto? ¿En qué circunstancias? ¿Qué pasó unos segundos después de esa foto? ¿Qué pasó unos segundos antes? ¿Cuál fue el camino del fotógrafo para llegar a capturar esa imagen? ¿Qué pasaba alrededor suyo mientras él apretaba el botón? Mirá la foto, hacete estas preguntas y respondé a las que quieras por escrito. No pienses mucho, imaginá, inventá, suponé, dejá que la foto te cuente su historia.


No estaba siendo un buen día y encima el subte lleno de gente, un señor gritando y discutiendo con otro que lo empujó para subir y el infaltable bebe que llora. Y como si fuera necesario en esas circunstancias, se cae el teléfono que llevaba en la mano por chocarse con alguien que desesperadamente se quería sentar en el lugar que se acababa de desocupar.


Uf.


Venía con dudas porque no fueron buenos meses de laburo pero había algo adentro que siempre lo hacía seguir. No tenía muy claro qué pero confiaba en que algo lo movía.

Ganas de vender todo, no le faltaban, pero siempre recordaba cuánto le costó comprar aquella primer cámara que consiguió usada en una reventa del barrio (amaba esos lugares porque sabía que había “joyitas”) y con el recuerdo volvía el entusiasmo.

“¿A eso te vas a dedicar?”- Le decían sus amigos dejando entrever que sacar fotos jamás le iba a poner un plato de comida en la mesa. Y por supuesto, deslizando que no confiaban en su talento. Eso lo hacía dudar mucho más pero siempre seguía.

Con el subte lleno llegaba a San Telmo y caminaba por los empedrados de ese barrio mágico de Buenos Aires hasta su lugar de trabajo. A veces iba escuchando música y otras las conversaciones de los que pasaban cerca. Muchas veces en otros idiomas y le gustaba jugar a inventar la traducción de lo que estuvieran hablando:


- Que ganas de comer una faina, no? - escuchaba a un Alemán.

- Mejor una fugazza rellena - le respondía, imaginariamente, la muchacha rubia con perfume intenso que acababa de cruzar.


La rutina era la misma; subir las escaleritas, saludar a los mozos en el camino, mirar cuanta gente había esa noche, dejar sus cosas en el cuartito de una sola ventana con vidrios de colores que daba a la avenida, agarrar su cámara y bajar con una sonrisa comercial a buscar esas historias que iba a inmortalizar en un pedacito de papel.

En una esquina del sector superior, ellos.


Su risa se escuchaba desde abajo; aguda y entusiasmada. Él la acompañaba con el brillo de sus dientes blancos. Recién llegaban. Solo habían tenido tiempo de dejar las cosas sobre la mesa cuando la propuesta de captar ese momento llegó:


- Buenas noches! ¡Bienvenidos! ¿Les gustaría que les saque una foto y luego, sin compromiso y si les gusta, puedan llevarla como recuerdo de esta noche?


- Si, claro! - respondieron.

Ella puso su mano en la pierna derecha de su compañero, él se aferró a la mesa con una mano y con la otra, acarició la de ella sobre su pierna. Sonrieron cómplices, como guardando el secreto del motivo de sus risas entusiasmadas y sabiendo que esa foto les recordaría una hermosa parte de su historia.


Había que hacer el trabajo en una hora: sacar todas las fotos posibles, imprimirlas, entregarlas e intentar venderlas. En el cuartito había olor a tinta fresca y ansiedad de que se terminen de imprimir para poder ofrecerlas antes de que todos se vayan.

Pero no estaba siendo un buen día y una foto se cayó.

Se agachó apurado y todo se detuvo; Click! una instantánea de ese momento en el que vio sus sonrisas y no pudo más que sonreír con ellos. Y ya no había dudas. Fue contagioso, fue inevitable. Fue un abrir y cerrar de ojos. Un flash.

Entendió porqué lo hacía y sabía que no iba a poder explicarlo. Supo que estaba bien estar ahí, haciendo eso, en ese momento y que ya no importaba el señor gritando, el bebe, el teléfono y los alemanes.

Sonreír fue contagioso y hacerlo estaba en sus manos.


- Esta va de regalo. Gracias.





Fecha: 21/11/23

Hora de comienzo: 21:01

Tiempo de escritura: 1 hs

Palabras: 613

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