DIA 3 · 10 COSAS QUE NO LES PRESTÉ ATENCIÓN
- 18 nov 2023
- 3 min de lectura
Consigna: desde donde estás sentada/o, escribí diez cosas a las que no les habías
prestado atención. Hacé una lista o un texto con todo lo que te llame la atención, tratá
de dejar por escrito este momento como si lo estuvieras guardando en una cajita.
Describilo pensando que se lo estás contando a alguien que no está con vos. Escribir
tiene mucho que ver con aprender a estar presente. Escribir es volver a vivir un
momento, es estar otra vez ahí, y para eso no hace falta tener buena memoria sino
saber prestarle atención a la realidad.
Respiro hondo porque este ejercicio hoy me desafía.
Vengo practicando meditaciones hace un tiempo, pero sobre todo cuando me voy a
dormir. Últimamente me acuesto escuchando siempre la misma. Y cuando estoy muy
cansada me duermo al instante. Pero cuando no, ahí está la dificultad. Concentrarse,
respirar, solo pensar en la voz que escucho, en lo que dice, en cómo lo dice. Recibir los
pensamientos que tengo, que me persiguieron todo el día, agradecerles y dejarlos ir.
Por eso ahora respiro, porque me quiero concentrar, pero en realidad estoy
pensando en los fideos que burbujean en la cocina, en que son una marca que no conozco
y dice que son veganos y no se cuanto tardan en hacerse, entonces no los quiero perder de
vista. Pero al mismo tiempo pienso en poder hacer este ejercicio, porque hoy sí que estoy
cansada pero quiero hacerlo.
Burbujean a lo lejos, el piso está tibio, los bajos de este equipo de música son muy
buenos porque suena un reggae de fondo y lo escucho completito. Agradable.
Observo que la pared estratégicamente cambia de color donde empiezan los
escalones que van a la pieza. Como si hubieran querido hacer una división de ambientes
donde es imposible. Mientras pasa una moto y me recuerda que no estoy en Jose C. Paz, que estoy en la capital. No porque no haya motos en José C Paz (justamente), sino porque acá pasan más seguido en horarios como estos.
Todo puede parecerme una sorpresa o un descubrimiento en este lugar, porque no
es mi casa, entonces puedo observar con sorpresa que el ventanal tiene, en la parte de
arriba, manchas de pintura que nunca había visto. Imagino a un pintor cansado, apurado
porque estaba pintando desde temprano y ya quería ir a almorzar, diciendo: ya fue!, que
después lo limpie otro. O quizás era un pintor que realmente quería limpiarlo pero se olvidó
y no le dio el tiempo porque ese día ya era el último y tenía que ir a buscar a sus dos hijos
al colegio.
Siento que se están por pasar los fideos. Y vamos 7 min 18 seg de escribir y pongo
pausa al contador porque si se pasan no tengo fuerzas para cocinar otra cosa.
22:57. No estaban. O quizás sí, pero no les conozco el punto a estos. Por suerte
tengo maní en la alacena, que es llenador y un postrecito de vainilla que me hice el otro día
en un ataque de dulce.
Y siguiendo con la consiga, observo que apoyado en la escalera hay un sacador de
pelos para la ropa y un bowl con florcitas secas de mentirita y un auto negro de juguete que
dice “taxi” ( No sé en que pais los taxis son todos negros).
Y ya casi sintiéndome un poco desalentada por no poder ver detalles mágicos o
inspiradores, veo que la pared que está pintada de ese color beige que delimita el living con el comienzo de la escalera, en realidad, solo ocupa una esquina. Eso sì que me sorprende; Es una esquina beige, pintada hasta el techo, que es alto, de ladrillos abovedados, restaurado y moderno al mismo tiempo. No sé porque pintaron esa esquina así. Como si supieran que estos inquilinos iban a poner un mueble que combina perfectamente con ese color y con esa esquina.
Quizás a ese pintor, con dos hijos, le sobraba ese poquito de pintura y puso su
detalle creativo. Quizás ese pintor viva acá cerca y me lo cruce por esta calle y no lo
reconozca. Porque claro! nunca lo vi. Quizás, esté esperando que alguien le reconozca su
detalle. Pero ¿quién lo va a hacer? ¿Cómo se iba a imaginar él que alguien un día escribiría
acerca de esto?
Me gustaría decirle que la mancha blanca del vidrio del ventanal sigue ahí y que él
me cuente si ese día sí llegó a buscar en horario a los hijos.
Fecha: 15/11/23
Hora de comienzo: 22:48 (mientras se hacen los fideos) / 22: 56 (reviso los fideos)
22:57 (me doy cuenta que todavía les falta un poco y sigo) / paré a las 23.04hs
(porque ahora sì creo que deberían estar los fideos).
Tiempo de escritura: 14:07 min
Palabras: 655




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